Desde los tiempos bíblicos del rey Salomón, la reina de Saba y posteriormente Cleopatra, utilizaban las sales y barros del Mar Muerto para dar a sus cuerpos salud y belleza, encontrando así el elixir de la eterna juventud.
Después de muchos siglos hemos aprovechado este nutritivo elemento natural para revitalizar y equilibrar la epidermis limpiándola en profundidad. Además, si quieres obtener al instante los resultados de una mascarilla, deja secar la espuma y enjuaga la zona donde lo hayas aplicado. En cuestión de segundos la acción del jabón habrá eliminado toxinas, purificando y suavizando la superficie tratada. Casi, casi, magia… Contiene una pastilla de jabón de 120 gramos.
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